El desarrollo e implantación de grandes aplicaciones distribuidas sobre
Internet no sólo exige entornos de trabajo, infraestructuras y tecnologías de
servicio con altos niveles de calidad, fiabilidad y escalabilidad. La viabilidad de
los proyectos debe quedar respaldada por la definición de modelos que
expliquen la forma en que las organizaciones pueden mejorar sus cuentas de
resultados.
Estos modelos de negocio definidos en entornos creados o
favorecidos por las TIC, sustentan el llamado negocio electrónico (“e-business”).
Se identifica el concepto de servicio como abstracción clave en las
tareas de gestión de la cadena de suministro explicando el modo en que
algunos desarrollos actuales se ajustan a este concepto.